Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

DENUNCIA PUBLICA POR VIOLACION A LA LIBERTAD DE EXPRESION EN COLOMBIA

UNA VEZ MÁS LE CORTAN LAS ALAS A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, ATROPELLAN E IRRESPETAN A LA MEMORIA.

Por: Carlos Alberto Castaño Martínez.
Fecha de publicación: 7 de abril de 2012.

Soy Carlos Alberto Castaño Martínez conocido como “Castaño, el bueno"; soy creador y expositor de la galería de la memoria “Realidades, porque el ojo y el lente no mienten." Una vez más me permito poner en conocimiento de la opinión pública nacional e internacional la siguiente denuncia que tiene que ver con la violación al artículo 20 de la constitución nacional, derecho a la libre expresión.

http://a6.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash4/s720x720/319805_396118127078753_100000417067732_1395605_1360255914_n.jpg

Historia de la galería de la memoria.
Para nadie es un secreto que Colombia padece hace más de 60 años un conflicto social y armado donde el pueblo es el más afectado. Conflicto armado que el gobierno no quiere reconocer. Los resultados del conflicto armado son la sistemática violación a los derechos humanos y es precisamente el gobierno el mayor violador de los derechos fundamentales.

Preocupado por todas las injusticias y violación a los derechos humanos, desde el año 2.003 me dedique a crear y a exponer la Galería de la Memoria que he denominada “Realidades, porque el ojo y el lente no mienten." Desde el 2.003 empecé la tarea de armar una inmensa galería fotográfica donde a través de la imagen denuncio la violación a los derechos humanos. De igual manera, a través de la galería de la memoría, propongo una salida política y negociada para que la paz se edifique sobre las bases de la justicia social; para que a través de la justicia social se equilibre la balanza y de una vez por todas se termine el ya largo conflicto armado que degrada y descompone la dignidad humana.

La Galería de la Memoria, desde su creación, se ha expuesto en muchos lugares públicos, no sólo de Colombia, sino también del exterior, ya que ha trascendido las fronteras de países como Venezuela, España, Italia, Ecuador, Perú y Bolivia. En todos los lugares se ha expuesto de la misma manera colgada al aire libre en parques, ciclo vías, colegios, universidades y otros espacios de interés público. Siempre he recibido los mejores elogios por parte del pueblo que ha tenido la oportunidad de observar tan maravillosa obra.

Pero siempre hay un pero, Los gobernantes han expedido normas y decretos para violar la Constitución Nacional, desconociendo que esta es la norma de normas. Es así como en varias ocasiones la Policía Nacional ha violado el artículo 20 que se refiere al derecho a la libre expresión y el artículo 13, derecho a la igualdad. Afortunadamente las veces que la han decomisado, o que la han intentado decomisar, es el pueblo presente quien recurre a la resistencia para hacerla devolver.

En ese sentido, el 22 de septiembre de 2.011 envié una correspondencia a la doctora Clara López, alcaldesa mayor de Bogotá, para que como primera autoridad y jefe de la policía instruyera a ese cuerpo policial acerca de qué es el derecho a la libre expresión y cual la importancia de la exposición en el tema de promoción y defensa de los derechos humanos. Ella remitió esa información a la policía y está a la vez me contesta. Reconoce la importancia que tiene la exposición en el tema de los derechos humanos; me dicen que también la policía trabaja el tema y que es muy respetuosa de los derechos humanos. Pero también se lavan las manos y no dan ninguna solución y terminan diciendo que tienen que cuidar el espacio público.

En Colombia, los derechos humanos se violan todos los días; el Estado es muy poco y casi nada lo que hace para educar y crear conciencia para que a través de la educación evite que se sigan violando los derechos fundaméntales. Eso lo he comprobado, cuando he expuesto la Memoria en algunos colegios donde los jóvenes al observar las imágenes reclaman a sus maestros por qué no les hablan de ese tema.

Por lo tanto es necesario que la Galería de la Memoria se muestre todos los días para sensibilizar y crear conciencia en la población, y de esa manera contribuir a sensibilizar, educar y crear conciencia para crear una cultura de respeto por la vida. En la ciudad de Bogotá venía realizando las exposiciones en el centro de la ciudad por la carrera séptima los días domingo en la ciclo vía, pero a finales de febrero de 2.012 el Alcalde Gustavo Petro expidió una norma para peatonalizar un tramo de la carrera séptima; así aprovecharon para sacar los vendedores ambulantes y a todas las personas, que de una u otra manera hacemos arte y cultura.

Solicitud de permiso.
Teniendo en cuenta que el lema del alcalde es “Bogotá Humana” y que en uno de sus discursos dijo: "bienvenida la cultura de la vida y no la que se construye a través de la muerte," dirigí entonces el 28 de febrero de 2.012 una solicitud al IDU, Oficina de espacio público, para pedir un permiso para seguir exponiendo sin problema la Galería de la Memoría. La respuesta fue que, para poder hacer una exposición fotográfica debo tener unos módulos y expedir unas pólizas como si yo fuera un narcotraficante o politiquero corrupto con mucho dinero. En ese sentido violan el derecho a la igualdad y no respetan el derecho que tengo de exponer mi obra popular y sencilla como es el pueblo: sencillo y humilde.

Segunda solicitud de permiso.
El 15 de marzo de 2.012 hice llegar una solicitud al secretario de gobierno, Antonio Navarro, con copia al sub secretario de seguridad y convivencia Enrique Flórez, y a Camilo Castellanos, director de oficina de Derechos Humanos, dando a conocer cuál es mi trabajo y la importancia de seguir exponiendo a los ciudadanos la galería de la memoria. La respuesta que recibo es que la misma fue remitida al doctor Santiago Trujillo Escobar, director del Instituto Distrital de Artes, para que desde su competencia estudie la posibilidad de vincular mi propuesta a algún programa vinculado con el mismo. Es decir, no hay nada claro con respecto a la solicitud de permiso para seguir exponiendo la galería de la memoria a los bogotanos y pueblo en general.

No entienden que los derechos humanos se violan todos los días y por lo tanto es necesario educar y crear conciencia al respecto todos los días.

Resistencia a la política de privatización del especio público.

Teniendo en cuenta que la administración se niega a otorgar un permiso para seguir exponiendo al pueblo la galería, y que igualmente el pueblo tiene derecho a recibir la información, ante esa negativa, decidí recurrir a la desobediencia y a la resistencia para defender el espacio público al que se refiere la norma, el cual se contradice porque si es público, se supone que es para la gente y no para los animales. Es así, como seguí exponiendo en el mismo lugar donde lo venía haciendo, carrera séptima entre calles 18 y 19, en la ciudad de Bogotá.

El domingo 18 de marzo de 2.012 me encontraba exponiendo, llegó la policía a decirme que si no tenía un permiso de la alcaldía, tenía que quitar esas fotos de ese lugar porque estaba ocupando el espacio público. Les mostré copias de las solicitudes enviadas, que pedían el permiso y las respuestas que me habían dado. Una vez más me dijeron que tenía que quitarlas y que debía ser obediente. Mi respuesta con dignidad fue contundente: "¡yo no las voy a quitar y si es que no las quieren ver, entonces quítenlas ustedes!" En esa ocasión analizaron la situación y mejor se fueron.

Sábado 6 de abril de 2012.
Una vez más el Estado colombiano, a través de la policía nacional, atropella y viola el derecho a la igualdad, a la libre expresión y pisotea la memoria. Como ya era costumbre, este sábado 6 de abril de 2.012, con mi familia llegamos al centro de Bogotá, carrera séptima entre calles 19 y 18, eran las 11 de la mañana, pasaba una procesión de las que hacen en semana santa. Había mucha gente y presencia de mucha policía, esperé que pasara la procesión esperando que se fueran los policías. Una vez terminó la procesión, los policías se fueron retirando del lugar. Rápidamente el sector se fue llenando de vendedores ambulantes. De la misma manera, templé la cuerda para montar la exposición, no fue posible templar toda la cuerda para montar toda la exposición ya que los vendedores ambulantes ocuparon parte del sector donde acostumbro exponer la Galería de la Memoria. De todas maneras colgué un total de 93 láminas que multiplicadas por 2 sumaban 186 fotografías más algunas leyendas.

Apenas había terminado de colgar la exposición eran las 12: 40 p.m., y ya había mucha gente observando las imágenes y leyendo, ya que la exposición estimula la lectura. De pronto mi compañera me dice: "Carlos, la Policía está quitando la exposición." De inmediato me fui hasta la punta donde el policía había comenzado a quitar las fotos. El ergumeno personaje, representante de la ley, quien muy seguramente juro ante Dios defender la ley y la patria, sin ni siquiera decir "buenas tardes" comenzó a quitar de cualquier manera la Memoria. Con la dignidad que me caracteriza comencé arengar al público presente para hacerles saber del atropello que la policía estaba cometiendo contra la Galería de la Menoría. El pueblo quien se siente totalmente identificado con la exposición, también levantó su voz de protesta por el grotesco procedimiento de parte de la Policía Nacional para decomisar la Galería de la Memoria.

Sin dejar de expresar mi rechazo por lo que estaba sucediendo, seguía obturando mi cámara fotográfica porque vale más una imagen que mil palabras. “Porque el ojo y el lente no mienten", el pueblo es sabio, el pueblo es solidario y el pueblo es hermoso en su saber y entender. Mientras arengaba a los presentes, escuchaba al pueblo decirle a la policía: "ustedes dicen que la exposición invade el espacio público, pero a nosotros que somos el pueblo no nos estorba para nada, pero a ustedes sí les molesta." Otra señora decía: "muéstrenos, señor policía, qué es lo que dice ese papel." Otra señora les decía: "cuando la guerrilla los tiene retenidos, nosotros el pueblo nos hemos movilizado por ustedes y miren lo que ustedes hacen por nosotros, son unos desagradecidos." Una mujer muy joven de raza negra que acompaña como bailarina a Celia la Negra que canta en la Plaza de las Nieves gritaba muy indignada: "¿qué tiene de malo esa exposición? ¿Lo malo es que no dice las mentiras que nos muestran por la televisión y la prensa? Devuélvanla y no jodan. Esa es la realidad que vivimos los Colombianos." Otro señor les dijo: "a ustedes se les paga con la plata nuestra y ustedes miren lo que hacen." Una señora muy indignada preguntó a los Policías: "¿A cuántos ladrones han cogido hoy?" Los policías se quedaron mudos. Y preguntó de nuevo "¿por qué no van al edificio del congreso donde están todos esos ladrones de cuello blanco y los cogen presos en vez de venir a quitar esta exposición?"

A otra señora le escuche decir: "el Gobierno está muy preocupado por la salud de los 10 policías que la guerrilla acaba de liberar ¿y por qué no se preocupa de igual manera por la salud de millones de colombianos que no la tenemos? El policía identificado con el número 14854 dijo: "yo solo cumplo la orden del alcalde Gustavo Petro, reclámenle a él, que no quiere que estas cosas estén ocupando el espacio público."

Y entre todas y todos los presentes, se encontraba un artista de la calle, el mimo o payaso de la séptima, como me dijo que se hace llamar. Con su cara pintada y adoptando la actitud del Buho, escuchando y observando muy detenidamente el procedimiento grotesco de la policía, la solidaridad del pueblo presente exigiendo respeto a la libertad de expresión y mi dignidad para resistir el atropello. Cuando la policía se retiró del lugar me dijo: "lo felicito por su trabajo, no se preocupe que muy pronto vamos hacer un cabildo abierto para exigir el espacio y el derecho que tenemos los artistas."

Cuando le hablaba al pueblo acerca de todas las injusticias que nos impone este sistema, y de la necesidad de nosotros, el pueblo, de recuperar lo que es nuestro a través de la lucha, la resistencia y la dignidad, el pueblo aplaudía mis palabras. Gritaban: "hermano estamos con usted."

La verdad la gente quería resistir para que la policía no se llevara la Galería, pero yo les dije: "ya he solicitado el permiso para exponer sin problema pero no lo dan, entonces el paso ahora es la desobediencia y la resistencia para exigir el derecho que tengo de exponer la Galería de la Memoria y el derecho que ustedes, el pueblo, tienen de observarla y defenderla en el espacio público que es de todos."

Teniendo en cuenta la solidaridad del pueblo, les prometí volver a exponer la Galería de la Memoria no sólo en ese sitio, sino en muchos otros sitios de la capital y en la calle. Porque es en la calle donde está el pueblo, el pueblo excluído, el pueblo mancillado, el pueblo pisoteado, el pueblo que necesita conocer la verdad, la memoria, porque es al pueblo al que todos los días se le violan los derechos humanos.

Los invito este lunes 9 de abril a la marcha que se realizará desde el Teatro Jorge Eliecer Gaitán para rendirle un sentido homenaje al caudillo del pueblo asesinado por el sistema, y todas las víctimas que ha dejado el conflicto social y armado a lo largo de estos 64 años. Especialmente las victimas del terrorismo de Estado.

Dignidad y resistencia para exigir la devolución de la memoria.
Para el lunes 9 de abril, durante el evento por la memoria de todas las víctimas, en un acto de resistencia y dignidad, me encadenaré para exigir a nombre de todas las víctimas, la devolución de la Galería de la Memoria decomisada por la Policía Nacional. Invito a todas las personas y organizaciones sociales defensoras de los derechos humanos, que tienen un compromiso con la vida, con la memoria, con la paz y la justicia social para que me acompañen y entre todas y todos exijamos no sólo la devolución de las 186 fotografías de la Memoria decomisada, sino que también sentemos un precedente, exigiendo a la Policía una disculpa pública por el atropello e irrespeto a la memoria. Para que de igual manera, exijamos a la Administración que preside Gustavo Petro otorgue la debida autorización para seguir exponiendo al pueblo la Galería de la Memoria en diferentes lugares de la ciudad capital para que el eslogan de "Bogotá Humana” no quede en sólo discurso.

Los policías responsables de este procedimiento son los identificados con los números 14854 y 00467; y el el vehículo que utilizaron para llevarse el material fotográfico es la camioneta de la Policía identificada con las Placas BNA-168 de Bogotá. El número interno de ese vehículo es el 17-3457. Que quede bien claro que el argumento de la policía fue el de invasión al espacio público, pero a la misma hora y en el mismo sector los vendedores ambulantes tenían tomada la calle. Entonces ¿Invasión al espacio público o persecución política?

Solicito de manera solidaria a todos los medios de comunicación alternativos y aquellos que sin serlo tengan un compromiso serio con la información para que ayuden a divulgar esta denuncia que tiene que ver con el atropello e irrespeto a la memoria de las miles de víctimas del conflicto, a la violación al derecho a la igualdad y a la libre expresión en Colombia.

Si usted desea pautar en nuestra página web y/o redes sociales escribanos a dispronatural@gmail.com