Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

RENDICIONES DE CUENTAS DE LA CAR CARECEN DE LEGITIMIDAD Y TRANSPARENCIA

Por: Guillermo Andrés Castro Rozo, director de El Macarenazoo y veedor ambiental (Veeduría Nuestro Río Bogotá de Funza)
Fecha de publicación: 10 de diciembre de 2015.


Con un oneroso desayuno, del cual disfrutaron los concejales y alcaldes de sabana occidente, la CAR organizó el evento hoy en Funza, Cundinamarca, sin la comunidad veedora de la región. Foto tomada del Facebook del concejal electo de Facatativá David Perdigón.


Dos aparentes rendiciones de cuentas públicas efectúo la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca) y su director Alfred Ignacio Ballesteros en dos días:
ayer en Bogotá, y hoy en Funza, para toda la sabana occidente. Sin embargo, los eventos fueron de espaldas a la comunidad con experticia en los temas relacionados con las funciones de la entidad ambiental; ningún miembro de alguna veeduría ciudadana legalmente constituida participó en tales eventos... ¿Por qué? No fueron invitados, y al mismo tiempo estuvieron presentes en otras actividades propias del ejercicio de control fiscal participativo de los ciudadanos. Ayer, mientras se desarrollaba la rendición de cuentas en Bogotá, en la misma ciudad la Contraloría General de la República, quien ha jugado un rol fundamental en la articulación de las veedurías, convocó a la ciudadanía veedora de toda Cundinamarca a la Jornada de dinamización del control fiscal participativo sobre la gestión del río Bogotá y su cuenca hidrográfica, evento en el cual se plasmó la agenda ciudadana para la descontaminación del río Bogotá del 2016. En el evento participó curiosamente Viviana Carolina Ortíz, apoderada judicial de la CAR frente al fallo sobre el río Bogotá proferido por el magistrado Marco Antonio Velilla. Ortíz no dijo nada de la rendición de cuentas de la entidad que representa, pero los veedores le recordaron que les parecía insulso que la ciudadanía estuviera deliberando con los órganos de control, pero que la CAR al unísono estuviera haciendo un evento sin la participación de ciudadanos que ya van muchos años participando en los procesos ambientales.

La veeduría Nuestro Río Bogotá de Funza fue creada en 2011 por siete ciudadanos interesados en el tema ambiental. Pese a llevar cinco años participando en actividades, y haciendo un riguroso control fiscal, hoy en el municipio se desarrolló otro evento de espaldas a la comunidad informada sobre las verdades de la CAR. La entidad no anunció de manera oficial en su página web, ni en Twitter, ni en Facebook, la realización del evento de hoy, pero sí lo difundió con el grupúsculo de medios en los que pautan, y mandatarios y concejales de la sabana occidente, los mismos que puyaron para que la elección del nuevo director de la CAR se hiciera contrarreloj y garantizara conservar los fortines políticos electorales tan indispensables para los comicios del pasado 25 de octubre.

Falta de legitimidad y transparencia en los procesos de la CAR, se visualizan con la exclusión ciudadana; no de los ciudadanos de piedra, convidados a escuchar sin poder hablar (porque en la mayoría no tienen el dominio de los conceptos técnicos manejados por la entidad); sino de los veedores, que sí tienen los poderes argumentales para dar debates que puedan cuestionar a la entidad. Por ejemplo, la línea de acción de la CAR, y prácticamente de todas las entidades del Estado, de la cuenca del río Bogotá, hoy por hoy se basa en el fallo de Velilla anteriormente enunciado. Ayer, justamente, la contralora delegada para el medio ambiente, Carolina Montes Cortés, cuestionó el procedimiento mediante el cual la CAR realiza las mediciones sobre el río Bogotá, y anunció que detectó la ocurrencia de un hallazgo sobre las acciones para descontaminar el río por parte de la CAR. En su concepto, la CAR usa un método de medición discontinuo y arbitrario que no permite detectar si las acciones por la descontaminación del río son efectivas o no...

En un proceso abierto, transparente, participativo, donde no medien los intereses de los mismos que se benefician de que la CAR siga en poder de un grupo político particular, los cuestionamientos serían técnicos, académicos y científicamente rigurosos. De tal suerte que los comunicados de prensa de la entidad sólo le sacarán brillo a las muy pequeñas acciones que hace la CAR, y al no contar con la ciudadanía experta en el tema, carecerán de toda legitimidad y transparencia sus aparentes rendiciones de cuentas…. Es porque algo quieren ocultar o no quieren dar respuestas sobre sus métodos inicuos de control ambiental.


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