Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

LA REGIÓN VISTA DESDE EL FORO SOCIAL SABANA.

Más de 50 actividades inscritas y alrededor de 100 organizaciones sociales de Bogotá y los municipios, ya han confirmado su asistencia y se darán cita en el 1er. Foro Social Sabana que se realizará en Facatativá, entre el 31 de mayo y el 2 de junio, para conocer y discutir las realidades de la Sabana de Bogotá, que saltan a la vista.

Las grandes extensiones de territorio que se ven cubiertas de plástico desde el avión al llegar a Bogotá, albergan cerca de 7000 hectáreas de flores para la exportación y a cerca de 100.000 trabajadoras y trabajadores que derivan su sustento de esta actividad. Desde los años 60, cuando se fundó la finca Floramérica, la floricultura se convirtió en promesa de crecimiento y desarrollo para el país, y de empleo para mujeres y hombres de escasa calificación, habitantes de la región y llegados de otras. 

En busca del trabajo en las flores, se produjo un gran proceso de migración hacia municipios floricultores como Madrid y Funza, que ocasionó un cambio sociocultural de lo rural a lo urbano, un nuevo factor de contaminación de las aguas superficiales, y el consumo excesivo de las aguas subterráneas que llevó a algunos municipios a comprarle agua potable a Bogotá. 

Hoy, la floricultura atraviesa por una grave crisis que ha dejado sin empleo a 20.000 personas de la región y que empieza a abrir grandes interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo agroexportador, incluso como fuente de generación de empleo.

Pero el paisaje de la Sabana de Bogotá, integrada por las provincias Sabana Centro, Sabana Occidente, Soacha y la ciudad capital, también se vio transformado por otras políticas de la apertura económica que, para favorecer el comercio, convirtieron en bodegas amplias extensiones de terrenos fértiles, como la Zona Franca de Fontibón, generando nuevos empleos pero también nuevos factores de contaminación para el río Bogotá y el cambio progresivo en la vocación agrícola de varios de los municipios de la Sabana. Algunos, como Facatativá, Zipaquirá, Madrid o Funza, se convirtieron en pequeñas y densas ciudades, cuyo desarrollo depende de los lineamientos que se trazan desde la capital y en gran parte dependientes del sector comercio. Según el censo 2005, el 47,6% de las actividades económicas de la región corresponden a este sector.  

Para las comunidades, estos cambios no han significado mejores indicadores de calidad de vida: Según cifras departamentales del año 2005, el desempleo en Cundinamarca era de 10,1%, el subempleo de 30,2%, y el 21,16% de la población vivía con Necesidades Básicas Insatisfechas, NBI, es decir con condiciones inadecuadas de vivienda, salud, saneamiento básico y educación. 

La región también se ha visto azotada por la disputa de este territorio estratégico entre los actores del conflicto armado interno. Su presencia en localidades de Bogotá y el casco urbano y rural de los municipios ha generado violaciones a los derechos humanos de sus habitantes. Según un reporte del observatorio de derechos humanos de la Vicepresidencia de la República, para el año 2006, se presentaron en todo el departamento 426 homicidios (240 de ellos en la Sabana) y 2.851 personas fueron desplazadas.

La Sabana es una de las principales receptoras de población desplazada del país. Sólo dos municipios Soacha y Facatativá, reciben al 43% y al 22% de la población que se desplaza hacia el departamento o al interior de él, lo que ha significado mayor demanda de empleo, vivienda y servicios para la región, que las y los afectados suplen a través de la informalidad o de empleos precarios, que no garantizan sus derechos fundamentales.

Hoy el futuro de la Sabana se vislumbra con más vías y más amplias, el tren de cercanías hasta Facatativá, un nuevo aeropuerto, gigantescas zonas de carga y descarga, oficinas, centros comerciales y toda una infraestructura para el comercio exterior. También con la extensión del modelo agroexportador que ya mostró sus efectos en la floricultura, hacia otros productos como hierbas aromáticas, frutas, legumbres y verduras empacadas y procesadas.  

Este reordenamiento territorial, planeado y consignado en estudios, planes de desarrollo y obras que ya se han iniciado en Bogotá, los municipios, el departamento y la nación, no han escuchado las voces de quienes habitan la región y han sentido los impactos de esta manera de entender el desarrollo. Por eso el Foro Social Sabana busca ser el escenario de encuentro de organizaciones y comunidades para conocer, discutir y proponer, desde diversas realidades y reflexiones, "Otra Sabana Posible".

Comité Impulsor Foro Social Sabana: Corporación Cactus, Asociación Flor del Trabajo, Colectivo pedagógico Pasapalabra, El Macarenazoo, Movimiento Popular de Facatativá, Grupo de Trabajo Madrid, Corporación Avocar, Amigos de Mosquera, Los Incorruptibles, Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo,  Proyecto Colombia  Nunca Más, Periódico Desde Abajo, Sinaltrainal.


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