Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

RECUPERADA CAFETERIA DE LA UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL

Por: Movimiento Jaime Bateman Cayón
Fecha de publicación: 12 de marzo 2011


¡Y recuperamos la cafetería!


http://a3.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc6/197973_206715919338433_100000000784771_826903_5633106_n.jpg

El martes 8 de marzo -el centenario de la mujer revolucionaria- tenía que ser conmemorado por todo lo alto. En su momento analizamos la situación y lo aplazamos varias veces previendo una reacción contraria del estudiantado, por las condiciones de seguridad que reinaban en la universidad y porque estábamos esperando –con todo respeto- que el estudiantado se informara, se movilizara, debatiera y actuara. Pero lo único que encontramos fue una comunidad universitaria volcada no para rechazar sino para engordar las arcas de la Fundación Francisca Radke que utiliza la estrategia más desleal y rastrera: bajar los precios hasta tal punto que el estudiante tenga también que rebajar su dignidad.


Nosotros no ejecutamos la acción por capricho o porque ese día tuviéramos hambre; trajimos la propuesta de recuperar la cafetería y el estudiantado, con su fuerza y pasión, se lanzó al ataque contra el capital privado. Trajimos la propuesta y pusimos toda nuestra fuerza militar y la de nuestros hermanos, para confrontar con la policía en caso que fuera necesario.


No buscamos la confrontación con el ESMAD porque el objetivo no era el tropel. Aseguramos la cafetería desde el principio; de la misma manera que las entradas de la universidad. En los planes estaba –y está- contemplado recuperar la cafetería pero nunca en contra de la voluntad de los estudiantes, sino con su apoyo y aceptación. Y así se hizo. Así lo hicimos; hombro a hombro con los estudiantes no organizados, que como nuestro pueblo no necesita análisis económicos super-estructurados como les gusta a quienes se autoproclaman “adelantados políticos” sino que siente, entiende las cosas a un nivel de pueblo y que actúa en esa lógica: con fuerza, pasión. Y sintió, como todos nosotros, que no era lógico –como no lo será nunca- que un ente privado venga a hacer negocio en el patrimonio del pueblo colombiano. Nosotros no vemos al estudiante como una masa desprovista de criterios realistas y que tiene que ser iluminado por nuestra acción; sería bastante pretencioso de parte nuestra si así lo manifestáramos. El estudiantado piensa y actúa de acuerdo con sus intereses, no son bobos, y la organización clandestina debe interpretar el momento y actuar de acuerdo a esos intereses generales.


En la Plaza que lleva el nombre de nuestro querido profesor, Darío Betancourt Echeverry, hicimos la propuesta pública y al unísono la gente la aceptó, con lo que procedimos a vaciar las estanterías y a repartir los alimentos entre nuestros compañeros.


Al mismo tiempo nos tomamos la cafetería central e hicimos lo mismo con la comida. En ningún caso rompimos vitrinas o algún bien material de la universidad. Finalmente sellamos las cajas registradoras donde la Francisca Radke guarda el dinero, porque no íbamos por plata, no lo hicimos para satisfacer un anhelo personal, no fue una acción individual y a favor de bolsillos particulares.


Hoy pululan las acusaciones: “robo, asalto, vandalismo, saqueo, etc.” ¡Es el robo más extraño del mundo! Porque los supuestos ladrones no sacan ni un dulce para ellos mismos y todos los que estuvieron de acuerdo, y los que no, lo reconocen. No nos comimos nada, no cogimos un solo peso. Y así a quienes pretenden quedarse toda la vida teorizando no les cuadre, no comprendan, eso se llama recuperar.


Y es que consideramos, como todos los compañeros, que es más que legítima la recuperación de un espacio saqueado –ese sí saqueado- a la universidad desde la administración con excusas de bajos fundamentos, una auténtica bofetada al sentido de lo público que tanto conjuran a la hora de hacer proselitismo barato.


Es legítimo porque representa un acto de resistencia por parte de la inmensa mayoría de la universidad, un acto de protesta que trasciende a la acostumbrada burocracia que ha sometido tan fácil al legalismo profesado por otros actores que dicen tomar la vocería de los estudiantes, profesores y trabajadores. Esta recuperación es consecuente con la generación de debates sobre la academia, su sentido y su papel dentro de lo público, como expresión política acorde con la universidad y su paupérrima situación. Nadie puede negar que los espacios de discusión abierta casi que habían desaparecido en la UPN y tampoco se puede negar que ella y la movilización surgen con hechos concretos más allá del poder netamente discursivo.


Hacemos un llamado a la honestidad y a la sinceridad, a entender que no estamos en la universidad de los años 80´s y que en este momento específico no hay un proceso político que con nuestra acción se haya frustrado. Lo que buscamos, como siempre lo haremos, es que se prenda el debate y la acción. Eso lo estamos logrando juntos; ahora el paso es no dejarnos desviar del verdadero tema que es la privatización de la cafetería de la Universidad Pedagógica.


Nosotros, juntos al estudiantado y organizaciones hermanas dimos un paso frente al debate y la acción, pero ese es sólo un primer comBATE-Man frente a una gran batalla que se nos avecina, en la que tendremos que tomar decisiones y responder de acuerdo con las necesidades de la hora, como lo ha hecho siempre nuestro pueblo que ha entendido que en este país sólo se escucha a quienes hablan duro.


Desde luego, nuestra propuesta no solucionó de raíz el problema, sería absurdo pensar que de la noche a la mañana se van a solucionar las cosas. Como dijimos antes, este fue apenas un paso y con él logramos –de manera parcial- que la cafetería de la Francisca Radke permaneciera cerrada y no pudiera hacer el negocio que tanto apetece.


En este momento se necesitan de otras dinámicas y que los estudiantes se comprometan realmente con el problema de la Cafetería y la rechacen mientras no sea un espacio público.


Si usted desea pautar en nuestra página web y/o redes sociales escribanos a dispronatural@gmail.com