Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

FUGA DEL CONCEJAL DE CHIA UNA PUNTA DE SU PROPIO ICEBERG DE CRIMINALIDAD

Por: Sergio Vargas, MZO.
Fecha de publicación: 15 de octubre de 2013.

La criminalidad que delinque desde las instituciones públicas es el peor mal que carcome a la sociedad y el sistema democrático colombiano. La huida del delincuente de cuello blanco Carlos Enrique Martínez, que funge como concejal de Chía (Cundinamarca), en estado de embriaguez por 30 cuadras de la capital colombiana, tomando calles de uso exclusivo de Transmilenio, en contravía, pasando semáforos en rojo, etc., es apenas una punta del propio iceberg de criminalidad de este sujeto, pero también de una solapa apenas de un conjunto de actitudes facinerosas y delincuenciales de quienes detentan el poder en nuestro país.


La persecución que los medios catalogaron como cinematográfica, no dista mucho de evidenciar las propias fallas de seguridad del Estado en la protección de sus instalaciones, la vida de las personas, el uso de personal policial (junto con sus vehículos, armas de dotación, munición), y la garantía de derechos en aras de cumplir la constitución colombiana y las leyes... El ebrio concejal derribó la exigua defensa de los soldados en la escuela de cadetes, quienes aparentemente no tienen en sus planes de prevención y respuesta que un desquiciado tome su carro como arma en las calles de la ciudad... No es tolerable que decenas de policías lo sigan, sin impedir que pudiera arrollar a un peatón, chocarse con otro vehículo, etc., por más de 30 cuadras y por vías principales, y cuando la ciudad amanecía. Menos es aceptable que la justicia se deje corromper y deje en libertad al maniático, mientras al mismo tiempo Medicina Legal le da 15 días de vacaciones con el eufemismo de incapacidad por supuestas alteraciones físicas a la integridad del infractor.

El siguiente es el recuento de otros cuatro hechos en los que el embriagado concejal ha sido protagonista, colocando en riesgo la vida de la población civil, la tranquilidad ciudadana y la propia estabilidad política (por estas actuaciones se le han abierto procesos judiciales y disciplinarios, pero la justicia no actúa en detrimento de la misma seguridad gubernamental):

Le robó a su padre: pendenciero, amante de las armas, y denunciado por su propio padre por ladrón: Lea el artículo.

Traficante de armas: fue sorprendido con dos proveedores, 13 cartuchos calibre 45 y portaba chaleco antibalas. Lea el artículo.

Disparando como un sicario:


Insulta a policías al ser requerido por manejar ebrio:

 


El concejal Martínez hace parte de la coalición de gobierno de su municipio; aunque curiosamente movimientos ciudadanos, que supuestamente están alejados de la corrupción politiquera de los partidos, ostentan 5 de las 15 curules del Concejo, una cifra porcentualmente alta en comparación con otros municipios de la sabana de Bogotá. Una de esas curules supuestamente ciudadana, es la que ostenta el infractor de normas de tránsito y delincuente de cuello blanco, con el denominado Grupo por el Cambio. La alta dosis de participación ciudadana, empero, no ha evitado que el Concejo deje de actuar al unísono de la administración municipal y parezca más un apéndice de éste que un órgano de control político y legislador local. Una de las iniciativas cuestionadas de la corporación es la instauración oficial por acuerdo municipal del día de la biblía, en contravía del estado social de derecho que pregona la condición laica como una de sus características.

Hace un año, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca tumbó la elección de los 15 concejales de Chía, y hoy en día se siguen cumpliendo los términos mientras la Registraduría y la Procuraduría no actúan en consonancia con la restitución de derechos de otros candidatos de las elecciones del 2011. En buena hora ha estallado de nuevo el escándalo público con el concejal Martínez, en un quinto episodio público que denota su carácter de peligrosidad; sería pertinente revisar la actuación de sus colegas en el Concejo, de la alcaldía municipal y de los entes de control locales (como la Personería) que no actuaron de acuerdo a sus instrumentos legales para cerrar filas a la criminalidad. El ejemplo, sin embargo, se multiplica por toda la sabana de Bogotá, en donde de acuerdo al control político de turno, se disfraza la corrupción y se chantajea a la justicia para que no revise nada...

Se hará en Chía este 18 de octubre una manifestación contra el concejal. El Macarenazoo estará acompañando a la ciudadanía para exigir que la criminalidad no cunda:

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