Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

NUNCA ANTES VISTO EN LA UD.

“…los vamos a acabar hasta que no quede ni un instante de oxigeno en sus pulmones para que paguen por todo el horror que le han hecho a mies de familias inocentes de Colombia.”: Solo, “Tribuna de la Verdad. ”


Por: G.A.C.R.

Así fue; en las instalaciones de la Facultad de Ciencias y Educación de la Universidad Distrital, apareció, irrumpió, un panfleto con un contenido nunca vista dentro del campus. Se trata del periódico “Tribuna de la verdad,” que, aunque no lo diga explícitamente, parece ser el órgano informativo de los paramilitares. A continuación, con la curiosidad propia de encontrarse con algo nuevo, allá, en la Macarena (barrio donde se ubica la facultad), algo que era muy raro estuviese adentro (“desde que estoy en la universidad, en el 90, yo no había visto algo igual”, expresó un ex estudiante y actual funcionario de Bienestar Institucional), tocó leer para enterarse de lo que decía:

 

Portada: “La ultima sena de las Farc.” De ahora en adelante todas las citas se van a escribir tal cual aparecen en el panfleto a todo color, 8 páginas y que venían en bolsas transparentes. Hay un dibujo emulando la última cena, y los principales jefes guerrilleros de las FARC. Dice que es la segunda edición, agosto 2007, y tiene como segunda  noticia: “La masacre de los diputados, un hecho infame.”  Por supuesto ya desde la portada se puede deducir que lo que se va a leer a continuación son artículos, columnas de opinión, en contra de las FARC. En realidad, es bienvenido todo tipo de críticas, pero al abrir el panfleto nos hemos encontrado con otra cosa.

 

Editorial: “La masacre de los diputados del Valle.” El artículo empieza con la suposición de que todos los que leen su periódico conocen algo de la situación, pero, aún así, la Tribuna de la Verdad, sostiene que las FARC “masacraron en forma cobarde, vil y despiadada a los diputados del valle en un acto que dejo al pais entero en silencio y estupefacto…” No se puede creer en un medio de comunicación, como indudablemente éste lo trata de ser, cuando se afirma categóricamente algo tan refutable; en realidad nadie sabe qué pasó allá en la montaña, de pronto cuando se sepa la verdad, todas las conjeturas que ahora se manejan caigan en balde. ¿Y para qué se acusa a las FARC sin necesariamente tener cierta ética periodística? Tal vez, por lo que siga más adelante: “La verdad resulta aberrante ver que aun cuando el gobierno ha tenido gestos de buena voluntad como liberar a granda y a un sin numero de guerrilleros este grupo responda de esta manera…” En este punto hay una objeción: La decisión de liberar a los guerrilleros, aparte de ser un pedido francés, y no necesariamente iniciativa del gobierno, no involucró la opinión de las FARC, sino la mera intervención del gobierno en algo que, hasta de pronto a la guerrilla le era indiferente; no se hizo un diálogo, que tanto se ha pedido, sino que se liberó así no más…

 

“Ahora esto demuestra que aquellos movimientos que salen a favor de ideas revolucionarias y que andan a toda hora favoreciendo actos de esta índole (…) son cómplices como los son muchos políticos mas del horror de las FARC.” Esta es la frase que más causó indignación, pues así se coloca una lápida al movimiento estudiantil, a los grupos que tratan de pensar en lo social, y que, por supuesto, tienen ideas revolucionarias, pero que no por eso son partidarios de las FARC. El presidente Álvaro Uribe, calificó de cómplices de la guerrilla, “del terrorismo,” a tres sindicatos que fueron a Ecuador, y las respuestas no se hicieron esperar: No de parte de ellos, sino de grupos clandestinos que mediante amenazas los obligaban a dejar la actividad sindical, grupos de ultra derecha. Pues bien, al igual que esta situación, la frase que se acaba de decir puede causar cierto temor y más cuando, páginas más adelante, se dice qué se va a hacer con las FARC o sus cómplices: “Unamos fuerzas para liquidarlos de la unica forma que la FARC entiende a bala…”

 

“Tribuna de la Verdad”, por lo poco que se ha visto es partidario del paramilitarismo, y descabellado no es pensar en que éste pueda ser un órgano de ellos. Además, se constituye como una amenaza de muerte para decenas de personas que luchan de verdad por un futuro más social, menos guerrerista. En el Editorial se dice que “desde esta tribuna somos testigos  como el gobierno ha hecho posible muchos escenarios para  que las FARC hagan el intercambio…” ¿Tienen una relación tan estrecha que son testigos de lo hecho por el gobierno? ¡Ah! ¿Y qué ha hecho el gobierno… y las FARC, sinceramente? El gobierno no ha cedido y ni siquiera le ha hecho caso a los mismos familiares de los detenidos por la guerrilla; la mayoría de los familiares reclama un intercambio pero con condiciones de ambos lados, con despeje, no con intimidaciones. Por lo tanto, en realidad, es muy poco lo que ha hecho posible el gobierno. Y a propósito de familiares, ellos también sufren en esta publicación: “Ustedes como familiares de los secuestrados deben hacer presión en la FARC no en el gobierno y mas bien rodearlo…” Esta afirmación es malsana, porque desconoce el estado institucional de derecho, donde quien vela por las garantías de los ciudadanos es el gobierno, y es en él donde debe caer gran responsabilidad, y presionarlo, por supuesto, para que sea menos guerrerista, para que busque todas las alternativas humanitarias y no se cierre necesariamente en una, que, al parecer, podría ser el rescate militar como tantas veces lo ha dicho y hecho. “(…) Que el presidente sea firme en esto y no ceda ante presión alguna o sino tendremos que considerar un rescate porque es eso o dejarlos morir allá en la selva…” Cierra la primera, hasta ahora, página.

 

Y el editorial continúa en referencia a los familiares de los detenidos (secuestrados): “Dejarlos morir (a los secuestrados) porque ustedes desde su posición cegada creen que es Colombia quien debe claudicar  para que así ellos vuelvan?” Al igual que la lapida que se coloca a los grupos con ideas revolucionarias, los familiares quedan en el ojo si se oponen a las decisiones arbitrarias del gobierno: Una amenaza más. Y para que no queden dudas, más adelante: “… el rescate debe ser una de esas opciones antes que ni esa opción tengamos.”

 

Ahora bien, el editorial (escrito por “SOLO”) termina de una manera diciente, pero contradictoria con algunas partes del resto del panfleto: “Lo único claro es que Colombia toda esta con ustedes incluyendo a quienes hacemos posible esta publicación quienes creemos plenamente en una nueva Colombia en paz y prospera y libre de cualquier agente de violencia.” Libre de cualquier agente de violencia: ¿Entonces por qué dicen que van a  acabar a bala, que es la única forma que entienden, a las FARC? Acá en realidad lo que se oculta es una faceta del discurso de Uribe, donde las ideas que él pregona son verdades y buenas, pero quien no esté de acuerdo con él, es un “saboteador de la democracia, terrorista, comunista vestido de civil” y cuántas cosas más que ha dicho… Lo mismo pasa acá, es bueno dar bala si es para acabar con la guerrilla, pero, eso sí, queremos un país “libre de cualquier agente de violencia.”… Y para colmo de su hipocresía, y también de su mala coordinación, en el siguiente artículo titulado “La justicia social de las FARC”, dice textualmente: “Ahora si creen que a punta de bala es que van a resolver el problema social están en otro mundo.”

 

Quien escribe este artículo es “Capitán Colombia.” Trata de hacer un recuento de por qué nacieron las FARC y el sentido de hoy en día. Capitán Colombia cree que “la lucha armada a favor de los pobres, la reivindicación de las clases menos favorecidas, que viva el comunismo, la oligarquía  tiene oprimido al pueblo” es un discurso de “media petaca de los 50´s” que, lo que oculta es un desconocimiento de la historia de Colombia, y, que ignora las causas de un conflicto, remitiendo todo a un puñado de terrorismo. Lo que pasó con la muerte de los 11 ex diputados fue asombroso: El gobierno movilizó a la gente bajo un hecho cegador, con una situación que era y es poco conocida, que desconocía que el secuestro no nace de por sí, sino que la lucha de clases, el desempleo, la misma guerra, el hambre, son causantes verdaderas de una acción de hecho de este tipo. Eso sí merece una movilización, que CityTv se ponga la camisa negra, que RCN lo transmita en directo, y no una movilización sin fundamentos: Es que no se sabe aún qué pasó con los ex diputados, de pronto fue un rescate militar, de pronto fuego amigo. Este panfleto en cuestión es una muestra más del manejo que los grandes medios tienen de la desinformación oficial.

 

Y en el artículo de Capitán Colombia, hay una muestra de ello: “…es que si hubiera una real voluntad de acabar este problema que nos preocupa a todos los colombianos ustedes (las FARC) ya se habrían sentado en la mesa de negociación y hubiesen hecho el intercambio…” Capitán Colombia está desinformado o parcialmente “informado,” ya que está hablando de un diálogo, son las dos partes las que no se han puesto de acuerdo, y es el gobierno el que ha tenido la posición más intransigente. Basta recordar que la condición de este es que las FARC liberen a los prisioneros (secuestrados) y ahí sí habla; mientras que la guerrilla quiere lo contrario, el despeje de Pradera y Florida en el Valle, para sentarse a hablar, como quiere Capitán Colombia, pero que parece desconocer. Los familiares de los secuestrados, como víctimas que son, no son escuchadas, y dentro de las mismas intervenciones en el Congreso (donde el 35% de los “paras” y más, no estaban para escucharles porque no era tan atractivo como escuchar a Mancuso) hace unas semanas, expresaron, algunos, su acuerdo con el despeje en pro del intercambio humanitario. Entonces, la desinformación mata, y mata a bala, el tiro que Báez, comandante paramilitar, dice que cuesta $5.000.

 

El final del artículo de Capitán Colombia también es diciente, y de nuevo cae en la incongruencia: “Ojala algún dia ustedes (las FARC) se den cuenta que a punta de bala y de jugar al cobarde desde una trinchera ordenando las muertes de miles de colombianos no van a llegar a nada no se dan cuenta que el pais los odia?” Y sigue la declaración de que quien escribe esto es un paramilitar, o, en el mejor de los casos, un desmovilizado: “Y como quieren que se acaben los paramilitares si ustedes no dan su brazo a torcer y hay regiones totalmente olvidadas por el estado durante mucho tiempo entonces el pueblo ha tomado las armas desafortunadamente porque no pretenderán que ustedes hagan y deshagan y el pais quieto, osea eso jamás.” Y de ñapa para pensar: “…jamás habra un movimiento de izquierda que llegue al poder ejecutivo del estado (…) no creo que sea una alternativa al menos mientras exista guerrilla…”

 

El otro y último artículo de “Tribuna de la Verdad”, que, por cierto, tiene como subtítulo “La verdad en el espejo”, escrito también por Solo, “El intercambio humanitario un juego de humanos para las FARC.” Aquí se amplían y rescatan algunas ideas que ya se habían dicho; por ejemplo, de nuevo se van lanza en ristre contra los familiares de los secuestrados pero de una forma compasiva: “(…) Por mas que manipulen algunos familiares de los secuestrados y les vendan que el gobierno es el culpable de esto y que por el gobierno no se hace el canje lo cual es falso, habría que decirle a estos familiares que desde esta tribuna entendemos el horror del secuestro porque quienes hacemos posible esta publicación lo hemos sufrido en carne propia y sabemos lo que es tener a un ser querido secuestrado.” Solo considera, y reitera una y otra vez que “no es culpa del gobierno”, “… por ende se debe considerar un rescate bien planeado en donde se logre salvar las vidas de estas personas…” El rescate, ha quedado demostrado, no es la salida ni la solución; el intercambio humanitario sí, y es muy difícil que las FARC, sabiendo a lo que se exponen, se reúnan en una zona militarizada.

 

La FARC deberían aprender del ELN que aunque guerrilla es un grupo que esta pensando en el pais y buscando la reconciliación nacional y no como las FARC… sino se logra un acuerdo hay que pensar en un rescate porque no creo que quieran que sus familiares se pudran en la selva o si?” Los familiares han insistido “¡Acuerdo Humanitario ya!”, en ningún momento, se ha dicho “¡Rescátenlos por la fuerza ya!” Lo que queda demostrado acá, en realidad, es que menos humanidad de la que critican, es la que pregonan: Son seres humanos corrientes que quieren salir de su prisión en la selva o en las cárceles del país. ¿Un rescate sin contar con el permiso de los familiares, como si su vida ya estuviera perdida y cualquier cuerpo es un tesoro? “…sino el estado sin hacer preguntas debe asumir el costo político y rescatar a estas personas porque ya es suficiente no mas porfavor y libérenlos o sino iremos por ellos sea ahora o después pero iremos por ellos porque ellos no están solos.”

 

De una postura guerrerista como la que se expresa en este panfleto, se pueden pensar muchas cosas; pero también de sus incongruencias intra textuales. Por ejemplo, se dan duro entre ellos mismos, y es el final del artículo que venimos comentado: “… algunos paramilitares que no quieren dejar su rol de hombres poderosos y entregarse sino que quieren seguir asesinado colombianos y así no llegaremos a nada con la ley de justicia y paz…”; “…con que ejemplo exigimos que las FARC se someta si algunos de ustedes no hace sino seguir en lo mismo de siempre?” Una demostración clara de su afinidad, pero como en todo grupo, discrepancias al interior del movimiento, y no sería raro que se refiriesen a quienes están en la cárcel con computador, Internet, comodidades o, incluso, los mismos congresistas que aún faltan por capturar. “… Invitamos a los PARAMILITARES (está en mayúscula) que realmente son paramilitares a que pongan de su parte para ponerle fin a esta situacion que nos esta acabando y que den ejemplo para asi acabar con las farc (…) no olviden porque ustedes surgieron en primer lugar…”

 

Esta es la situación de “Tribuna de la verdad.” Se transcribieron muchos fragmentos porque eran imprescindibles, y se ha tratado de hacer un esbozo y una crítica a un medio que nunca había sido visto rondando por los pasillos de la UD. Seguramente se distribuirá en numerosos sitios, y algunas personas creyeran todo, y no se percatarán de que esto constituye de por sí, una amenaza a cualquiera que se oponga al sistema gubernamental. Así mismo, como esto causó gran indignación en la comunidad universitaria, pues su alma es ser creadora, revolucionaria, y vio en este panfleto una clara amenaza, así también se podrán sentir los familiares de los secuestrados, quienes, una vez más, no pueden opinar, disentir, proponer, ya que el terrateniente Uribe está más alto, con más poder, con más sangre, que con humanidad; ello fue algo que se demostró en la Plaza de Bolívar cuando Moncayo habló con el presidente, y éste, pese a ver un hombre agotado y luchador que pide por el intercambio humanitario, despreció su solicitud creyendo tener la razón y el apoyo de toda la patria. Lo cierto es que no es así, la mayoría sabe, al igual que Jaime Garzón en su momento, que él es un tipo peligroso, peligrosísimo. Y esta publicación, más que argumentada, y sentar un debate en la sociedad es acusador, es parcializado al extremo derecho, y es tentativo: Para la universidad que ve, en este caso, cómo estos grupos en un futuro se encargarán de negar cualquier manifestación, donde la represión será pan de cada día, y la violencia la solución a cualquier inconformidad.

 

Adenda: Casi sobra la contraportada. En letras grandes dice: “Unete a nosotros y juntos vamos a reconstruir a Colombia.” Es curioso ver cómo esta frase se parece tanto a la el Pacto de Ralito: “Vamos a re fundar la patria.” ¿Quién tiene alguna duda de los autores de la publicación? ¿Quién cree aún que la universidad no se exime de ello y pronto llegará la violencia de las autodefensas?


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