Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

MALVERSADO FORO SOBRE LA EDUCACIÓN PÚBLICA.

Se realizará este jueves, y es promovido por el CSU de la UD, en un claro desconocimiento del sentir popular estudiantil, que ha rechazado de plano la realización del debate, pero que sentará su voz.

G.A.C.R.

 

Se convoca de una manera un poco asolapada a la realización de un Foro donde se discutirá el papel de la universidad pública en la construcción de la paz en Colombia, este jueves 9 de octubre, a las 9 a.m., en la Gobernación de Cundinamarca. El evento es organizado por el Consejo Superior Universitario de la Universidad Distrital, cumpliendo así a medias y con serias incongruencias, la promesa del rector de realizar un debate abierto con aquellos individuos que con sus declaraciones colocaron en jaque toda una comunidad universitaria y que ésta pudiese hablar libremente sin necesidad de utilizar capucha. Pero la flamante idea de la realización de un evento que excluye de facto a la comunidad realmente afectada, obliga a que esta se coloque la capucha de un oficialismo paramilitar sumido en los más profundos recovecos de la impunidad y la degradación de la vida humana a una mercancía que se aliena al mejor cañón; una capucha que le obliga a taparse los ojos y los oídos frente a las constantes diatribas y amenazas de una clase oligarca empotrada en el poder.

 

La poca convocatoria a este evento hace dudar de la razón primigenia que prima en las mentes de los organizadores… ¿Quién, aún, se atreve invitar a Gina Parody, quien con sus calumnias y dotes profesionales en la edición y programación de videos, se ganó a todos sus súbditos y lacayos medios de desinformación, generando una estela de humo que le impide ver su propio fuego, su propia sangre? ¿Acaso no ha hablado ya suficiente? Una de las “ponentes” invitadas tendrá la sensación de erigirse en su trono capitalino, que tanto desea y reclama, a costa de una comunidad que ha sido vilipendiada y estigmatizada, con ayuda de unos funcionarios que aún creen que el escándalo se calma con la realización de un foro que pretende acallar a los injustamente acusados.

 

Es necesario realizar este tipo de debates, pero es imperativo también proyectar tales eventos a una construcción de academia participativa y democrática, donde lo pedagógico prime sobre la politiquería y el populismo, y el Foro de este jueves parece ir más encaminado a lo segundo que a lo primero. Basta ver la lista de ponentes y charlatanes de turno que intervendrán, así como la metodología que los organizadores arbitrariamente decidieron. Está el Procurador General de la Nación, Edgardo Maya Villazón, quien por un algún motivo… ¿clientelista, tal vez?, contará con una silla especial en una mesa donde su presencia nunca sería bien recibida si realmente en los debates sobre la educación pública opinaran precisamente en su mayoría los educandos y profesionales a su servicio. ¿Es que acaso en un foro sobre el papel de la educación en la paz que ellos quieren vender, no serían los profesores, los estudiantes, los pedagogos, etc., los que llevaran el hilo del debate? ¿Qué tienen que ver en esto difamadores de tiempo completo como Parody, o Francisco Galán, otro de los invitados? Su presencia, remotamente, se toleraría. ¡Ah! Pero es que estamos en Colombia, donde gracias a los medios, a la tolerancia de un pueblo con su gobernante asesino, al poco valor de la palabra de las víctimas, algunos ostentan un poder que manipula conciencias y situaciones, haciendo ver como grandes invitados, o “ponentes”, a aquellos que provocaron que se realizare esto.

 

Pero hay más invitados: Eduardo Pizarro Leongómez, de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación,  Gabriel Burgos Mantilla, viceministro de educación superior, José Fernando Isaza, rector Universidad Jorge Tadeo Lozano, Danilo Reinaldo Vivas, rector Universidad del Cauca, y Alfredo Molano, columnista de El Espectador. Pese a la posición crítica respetable de algunos, el Foro pierde su sentido académico con algunas interpelaciones del oficialismo más recalcitrante y y demagogo. Esto hace pensar en la injerencia de la universidad en el evento: No está ni siquiera el rector de la Universidad Distrital, Carlos Ossa, como invitado; no está tampoco algún representante estudiantil, por lo menos de la universidad auspiciadora del evento; no está la comunidad universitaria invitada a debatir, pues su grandilocuente metodología les da toda la mañana a los conferencistas, y un ínfimo espacio para responder una serie de preguntas escritas que cohíben a los humillados por la parody-a de Gina, ya en el ocaso del evento. Al evento seguramente se le restringirá el paso a muchos estudiantes: A drede su realización es en un salón de una dependencia oficial ajeno al campus de la Universidad Distrital, donde los estudiantes, profesores y demás sí hubieran tenido una oportunidad real de deliberar las locuras de algunos y los argumentos de otros. En este espacio, la libertad, de hecho, ya está amenazada, la seguridad y la integridad, violadas, el pensamiento, agredido.

 

Es imperioso rechazar este Foro, que no cumple con las serias demandas de la comunidad estudiantil; que legitima las palabras de algunos politiqueros y las acciones que deseen tomar como represalia a una amenaza que desconocen; que omite el proceder de la academia y el papel de la pedagogía crítica en el medio universitario; que viola los derechos a la libertad de opinión y expresión; que estigmatiza aún más las acciones de protesta que desarrolla la población, escondiendo un discurso maquiavélico del logro de una paz por medio de una estrategia de exterminio. Es preciso asistir, y tomar la justa postura de un ciudadano que ve cómo le manipulan en sus narices, opinando, protestando y hablando en ese recinto. Este Foro no será un candado al escándalo que con prejuicio inició la senadora, continúo la directora del DAS, y repercutió en las amenazas de grupos paramilitares a líderes estudiantiles de la Universidad Nacional, Libre, Distrital y otras. Por el contrario, tiene que ser un atenuante que marque el rumbo de una democracia, que elimine esas estratagemas dictatoriales del Estado colombiano.

 

PD: Un llamado de atención a la asustada, aterrorizada, impresionada, anonadada, senadora de la República, dícese, doctora Gina Parody, para que se quite los pelos, se altere, chille, protagonice un nuevo show, ahora sí real, con el descubrimiento por parte de la Fiscalía de un video donde un paramilitar tortura a un campesino, sin ninguna compasión y con un total cinismo cruel que a cualquiera asustaría… Lo curioso, es que el verdugo está sin pasamontañas o capucha que proteja su identidad… ¿Será que los encapuchados son terroristas? ¿Será que todos los terroristas usan capucha?


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