Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

TENSIONES EN LA UNIVERSIDAD DISTRITAL.

Los dos representantes estudiantiles en el Consejo Superior Universitario, dan cuenta del periodo rectoral y las acciones efectuadas en los entes de la UD.

POR: Miguel Ángel Barriga Talero y Omar Andrés Camacho Morales.

 

Muchas cosas son las que se dicen sobre la Universidad Distrital, algunas ciertas, otras no tanto, algunas con un alto grado de perversión, sin embargo lo cierto es que la comunidad universitaria y en especial el estudiantado esperan  una salida a la situación de crisis en que se encuentra la  universidad en el último periodo.

 

En nuestra calidad de representantes estudiantiles ante el Consejo Superior Universitario en propósito de aclarar nuestra postura, aportar a la discusión y  a la proyección del momento actual de la universidad, consideramos:

 

  1. Compartimos la idea de la necesidad urgente de una reforma integral en la universidad  (lo cual  no es nuevo), que además de modernizar la institución, permita redefinir  su quehacer, validar la autonomía universitaria, los procesos democráticos a su interior, definir sus estructuras académicas y administrativas acorde a un modelo de gobierno universitario menos burocrático y clientelar, por uno democrático y participativo. Sin embargo esto no puede seguir siendo un slogan de campaña, un asunto de una  transición que nunca termina, una excusa para quitar,  poner o dejar un rector, una excusa para seguir nombrando rectores en encargo.

 

  1. En nuestros dos años de representación estudiantil (2005-2007)pocas veces ha desaparecido en la agenda del CSU el punto de RECTOR, ya sea para sacar, para nombrar, para encargar, para denunciar. Rechazamos la práctica de macartizar en un bando u otro en un grupo u otro, según se opine en determinada coyuntura, sin desconocer que existen en la universidad. No defendemos a un rector por ser de él, no nos oponemos a un rector por ser de los otros, apoyamos y/o nos oponemos con criterio, nos diferenciamos cuando hay que hacerlo, acompañamos cuando lo consideramos justo. No estamos por la defensa  a ultranza de un rector,  o por  poner otro para que las cosas sigan igual, para perpetuar  encargos y transitoriedades que han pervertido la gobernabilidad y legitimidad,  por lo tanto consideramos que esta situación debe terminar y priorizarse en la definición de   una  rectoría en propiedad, mediado por un proceso democrático con la comunidad universitaria. 
  2. El CSU en el ultimo periodo dio como salida a la crisis UN PERIODO DE TRANSICION el cual contemplaba como tareas centrales,  el desarrollo de la discusión y aprobación del plan de desarrollo, reforma orgánica y condiciones para la elección de un rector en propiedad, para lo cual se nombró un rector encargado, queremos pensar que la cotidianidad ganó a esta rectoría sobre el desarrollo principal  de  estas importantes tareas y que la situación presupuestal  hizo que sus mayores esfuerzos se dedicaran en esto,  sin embargo consideramos que sus planes como administración iban mas allá de una transición pensada inicialmente para  seis meses.

 

  1. Consideramos  que la transición debe terminar, lo claro es que no es por el cumplimiento cabal de sus objetivos sino por la incapacidad de que en medio de un periodo de transición y  una rectoría en interinidad puedan llevarse a cabo, lo cual de manera autocrítica ha sido igualmente responsabilidad del CSU. Han pasado nueve meses desde la emisión del Acuerdo 013, sin embargo hoy estamos en las mismas sin plan de desarrollo, sin escenarios definidos para la reforma orgánica y sin muestra alguna para la elección de un rector en propiedad. Lo cual no puede convertirse en un periodo de transición como en el cuento de Peter Pan de acabarse  nunca jamás y de una rectoría encargada a una rectoría vitalicia, sin tiempo alguno.

 

  1. Estamos porque de manera inmediata se dé fin al periodo de transición (ACUERDOA 013 Y 014 DE 2006)  y  se concentren los esfuerzos en la definición de la Asamblea constituyente como escenario para la deliberación  y decisión  de la reforma  y en  la realización de la consulta con la comunidad universitaria  para la designación de una vez por todas de un rector en propiedad sin querer decir que no puedan seguir su curso las tareas y actividades previstas para la discusión de plan de desarrollo y definición de presupuesto para este año, sin embargo la rectoría encargada deberá tener como tareas centrales las expuestas anteriormente. Tener una rectoría en propiedad no puede seguir supeditada a la reforma orgánica  y más a una que parece no ser, que parece no llegar a su fin, que no muestra la intención mínima de hacerse realmente y se ha vuelto el escudo para tener a la universidad en TRANSICIÓN, llevando a la institución a una  situación de ingobernabilidad e ilegitimidad con la comunidad universitaria. 

 

Creemos que la convocatoria a rector en propiedad debe hacerse con  las condiciones dadas en el estatuto general actual, no estamos con propuestas de algunos miembros del CSU como la del libre nombramiento y remoción del rector,  pero tampoco con un periodo de tres años sin rendición de cuentas, sin evaluación y  sin  la  posibilidad de revocatoria del mandato.

 

  1. Así las cosas consideremos  que el CSU tiene dos tareas urgentes e inmediatas: La primera, convocar a elecciones de rector en propiedad ya la hizo; y que conozca y discuta la iniciativa adelantada de CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA, se vincule y  se comprometa con su desarrollo en el semestre que inicia, como el escenario para discutir, validar y refundar la Universidad Distrital  de frente  a la ciudad.

 

  1. Para finalizar, con tristeza debemos decir que esperábamos  más de la administración distrital y más reconociéndola de corte democrática y progresista, para muchos el tiempo de la UD había llegado con la Alcaldía de LUCHO sin embargo la cosa no fue diferente a anteriores  administraciones distritales, el abandono hacia la universidad y la poca atención dada a esta, muestra el desconocimiento del gran potencial que podemos ser como la universidad del Distrito, de poco nos sirvió que la presidencia del CSU fuese de la Alcaldía Mayor en cabeza de su secretario de educación y posteriormente de su Secretario General. Supuestamente la interlocución con el alcalde sería mas fácil, podría ser directa, sin embargo a la fecha ésta no ha podido ser e inclusive posturas como la de adición presupuestal sostenida el semestre pasado por la Secretaría de Hacienda Distrital dejan mucho que pensar sobre esta administración y la sub valoración que hace de su universidad. Por lo tanto creemos que la administración Distrital también tiene su responsabilidad en la crisis en la que se encuentra la Universidad.

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