Comunicación Alternativa // ISSN 2145-390X

PERIODICO EL MACARENAZOO EN PIE DE LUCHA

Por:
Sandra Paola Castro Rozo, El Macarenazoo.
Fecha de publicación:
2 de diciembre de 2015.
(Ponencia presentada en el Foro Periodismo y Comunicación en la Universidad Distrital - 10 años de El Macarenazoo, 30 de noviembre 2015)

Eso es Patria en la prensa. Es un soldado. Para el adversario mismo será parco de respuestas, y en vano se le querrá atraer a escaramuzas inútiles porque cada línea de los periódicos de la libertad es indispensable para fundarla: aún el adversario hallará en nosotros más bálsamo que acero. El arma es para herir, y la palabra para curar las heridas. Pero en nuestro campo no reconocemos adversario. Nuestra virtud nos escuda, y nos envolvemos en ella.
José Martí. Periódico Patria.


Periódico El MacarenazooDiez años han pasado después de la publicación de la primera edición del periódico El Macarenazoo el 30 de noviembre del 2005, proyecto que nace bajo las bases de una aspiración estudiantil del pregrado de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, con el propósito de visibilizar aquellas situaciones que se vivían dentro de la comunidad universitaria. A partir de entonces muchos fueron los desafíos que este grupo de nacientes escritores se plantearon, consientes de la necesidad de ampliar los horizontes comunicativos y generar un lugar para una opinión diferente.

Sin embargo en estos 10 años el mundo ha sufrido toda una revolución mediática. Una de las tesis actuales apunta a la desaparición del periódico impreso como medio de comunicación. Dado el auge tecnológico de los últimos años, el ejercicio de la escritura ha venido perdiendo su valor inicial. Ya es bien sabido cómo el desarrollo de la escritura le permitió al hombre alcanzar ese ideal de progreso que se pensó desde sus orígenes. Pero, el desarrollo de los medios de comunicación generó tantos cambios que han influido en la forma en que se escribe, por ejemplo, no como ese proceso mecánico, sino como una escritura que propende por la construcción de sujetos políticamente activos.

Las recientes críticas a los medios masivos de comunicación, que ya se venían planteando desde la escuela de Frankfurt en sus orígenes, fue la de cuestionar el papel del sujeto - como ciudadano y receptor -, porque al parecer se encontraba “alienado” por los medios de comunicación.

Con el surgimiento de los mismos se fraguó una función mediática que le permitiera a las clases dominadas un resurgimiento a través de la consigna “tomarse los medios”, como lugar de afirmación, lo que convertiría su utopía en una realidad, sin embargo el sueño se desploma bastante pronto porque las personas han caído en el desencanto, en una especie de deshumanización, que es lo que va a preocupar a los teóricos críticos. Siguiendo a Marcuse en El hombre unidimensional:

De nuevo nos encontramos ante uno de los aspectos más perturbadores de la civilización industrial avanzada: el carácter racional de su irracionalidad. Su productividad y eficiencia, su capacidad de incrementar y difundir las comodidades, de convertir lo superfluo en necesidad y la destrucción en construcción, el grado en que esta civilización transforma el mundo-objeto en extensión de la mente y el cuerpo del hombre hace cuestionable hasta la noción misma de alienación. La gente se reconoce en sus mercancías; encuentra su alma en su automóvil, en su aparato de alta fidelidad, su casa, su equipo de cocina. El mecanismo que une el individuo a su sociedad ha cambiado, y el control social se ha incrustado en las nuevas necesidades que ha producido.
(Marcuse, H. Pág. 39. 1954)

Como la clase popular de aquellos años estaba “automatizada” (o así era como lo consideraban los académicos de la escuela de Frankfurt) no había un pensamiento crítico y se consideró que el hombre había aceptado vivir bajo el poder que los medios empezaban a tener. Más adelante pensadores como Habermas, van a devolver esa esperanza perdida de la toma del medio como un asunto único de las clases dominantes y convertirá el discurso en una comunicación como acción participativa que permite alcanzar la dimensión estratégica del ser humano siendo parte de la tarea social emancipadora. Eventos ocurridos como los del mayo del 68 donde el uso de los medios de comunicación estuvo a favor de los “sin voz” fueron reveladores frente al tema de los medios para las clases populares, entonces, existía una nueva esperanza para el papel del medio, del impreso y de la prensa.

Actualmente nos encontramos con retos de igual importancia ¿Cuál es el papel de los periódicos alternativos en un mundo donde predomina la digitalización de la información? Entonces volvemos a la idea inicial, muchos teóricos hablan del fin de la prensa, de la idea de Gutenberg. Si bien estos planteamientos tienen un fuerte impacto producto de la tecnicidad, en palabras de Barbero: no podemos dejar de lado aun a la escritura, que comparada con los siglos del desarrollo de la humanidad, aún es muy joven. Más joven aún el trabajo de la prensa como medio impreso, del investigador y del periodista quien sigue teniendo la función manifiesta no sólo de mostrar las circunstancias de un hecho, sino que posee en sí misma un interés por la libertad. En palabras de Martí:

Una es la prensa, y mayor su libertad, cuando en la república segura se contiende, sin más escudo que ella, por defender las libertades de los que las invocan para violarlas, de los que hacen de ellas mercancía, y de los que las persiguen como enemigas de sus privilegios y de su autoridad. Pero la prensa es otra cuando se tiene en frente el enemigo.  (Martí, J. 1892. Pág. 322 a 323).

Estamos en una época de desmaterialización tanto de la cultura como de la realidad, por eso se dice que la vida del medio impreso y con ello, de la escritura, como la conocemos va llegando a su fin. Pero esto lo dice el poder hegemónico, es así que dichos planteamientos resultan injustos y más en una sociedad como la colombiana, donde el mayor poder escritural aún reside en la hoja y el papel, pues es allí donde encontramos la libertad, la depuración y las rutas de escape ante el caos mediático y social, de una única opinión pública que nos gobierna, a un Estado débil, entre la desaparición del sentido de lo público, con la poca capacidad para indignarnos. Quitarnos la escritura del papel y el lápiz responde a los intereses económicos del post-capitalismo, pues no conviene una prensa, una escritura, al servicio de la libertad, del pensamiento, por eso sus intereses hacia éste medio son cada vez pormenorizados.

Escribir para la libertad, implica, como decía Martí, una acción que está al servicio del bienestar de la humanidad, y la lucha incansable de ésta escritura debe continuar, para hacerla no sólo una actividad periodística, sino toda una revolución. Ya Barbero exponía:

Hay que impulsar: el derecho a la “participación”, como capacidad de las comunidades y de los ciudadanos de intervenir en las decisiones que afectan a su vida, capacidad que se muestra hoy estrechamente ligada a una información veraz y en la que el interés común predomine sobre el mercantil: el derecho a la “expresión” en los medios de masas y en los comunitarios de todas aquellas culturas y sensibilidades mayoritarias o minoritarias a través de las cuales pasa la amplia y rica diversidad de la que están hechos nuestros países. (Barbero, J. 2005. Pág. 53)

En un país como Colombia, donde hace tanta falta la educación, donde no hay patrones claros para la enseñanza porque en éste país ni la ministra de educación nos representa, donde escasean los programas de alfabetización, sigue siendo urgente la presencia de la escritura y la difusión impresa, para fomentar esa participación de la que hablaba Barbero, pues aún existen muchos sectores de nuestras regiones donde no hay un computador, y en donde los hay, pues con más urgencia es necesario generar ese cambio en la opinión pública.

Hay que pensar entonces que éste ejercicio de la escritura es una acción de paz, forjadora de construcciones y discursos en sujetos políticamente activos, en donde, citando a Martí de nuevo: “no merece escribir para los hombres quien no sabe amarlos”, pues es necesario que el otro nos duela para poder encontrarnos, este proceso escritural del medio alternativo es entonces, un culto a la virtud, a la esencia de la verdad y de la libertad, a dar la voz, a generar opinión, pero una opinión que sea diferente; que nos abra nuevas posibilidades, disertaciones donde el sujeto pueda empoderarse políticamente por fuera del discurso hegemónico que nos venden los medios. Es pensar en un espacio cultural, donde se pueda generar un pensamiento crítico, que era el ideal de Horkheimer, un pensamiento con capacidad para indignarnos ante la deshumanización del mundo actual, pues la cultura cuando no está al servicio del mercado, es el espacio de liberación, de existencia, de cambio, de resistencia, de afirmación política y de reconocimiento.

Es en ese lugar cultural donde la prensa alternativa se convierte en la dinamizadora ante la impotencia, con el fin de consolidar nuevos procesos de opinión pública en contraposición a las débiles estructuras de éste “país que se vende”. Para Barbero:

La comunicación se percibe, en todo caso, como el escenario cotidiano del reconocimiento social, de la constitución y expresión de los imaginarios a partir de los cuales la gente representa lo que teme o lo que tiene derecho a esperar, sus miedos y sus esperanzas. Los medios de comunicación han empezado así a formar partes decisivas de las nuevas formas de percibirnos como latinoamericanos (J. Martín- Barbero, 1987). Lo que significa que en ellos no solamente se reproduce ideología sino que también se hace y se rehace la cultura de las mayorías; no solo se comercializan formatos, sino que se recrean las narrativas en las que se entreteje el imaginario mercantil con la memoria colectiva. (Barbero, J. 2005. Pág. 44)

Actualmente la prensa pasa por una transformación producto de la sociedad masificada, y es urgente cobijar espacios de encuentro, como bien se ha expresado en este texto, mediante la producción y el trabajo del periódico alternativo, uno de los medios que pese a los avatares del mundo moderno ha sobrevivido 10 años, pero sabemos que en esta transformación es importante seguir con este medio impreso pero también a la vanguardia de la digitalización y el mundo naciente, es decir que el fin de la prensa escrita aún no ha llegado, no obstante, como siempre vivimos en medio de una sociedad “híbrida” refiriendo a Canclini, en donde no se han terminado de consolidar los mecanismos de escritura con la hoja y el papel y aún así avanzamos a la digitalización, donde en las escuelas ya no hay libros ni cuadernos porque son reemplazados por las tabletas digitales, en donde somos modernos atravesados por un proceso de posmodernidad, por lo menos frente al trabajo de la lectura y la escritura, como diría el profesor Ballén:

Sin embargo la ideología del consumo se vuelve el gran dogma del hombre posmoderno e impacta a la vez a la lectura puesto que esta pierde la rigurosidad de la que nos habló Nietzsche en el sentido de ser abordada como un trabajo intelectual para individuos rumiantes, adquisidores de la herramienta de interpretación frente a los textos para formar espíritus críticos respecto a la dominación, enfrentados al proceso del leer con el arma de la interrogación para resolver problemas y para potenciar escritores- lectores que se aparten de leer los aspectos fútiles, banales, las modas imperantes creadas por las estrategias del mercado, la técnicas de lectura rápida, propias del liberalismo globalizador. (Ballén, A. 2012. Pág. 214)

Para concluir es imposible no rememorar aquí el trabajo de la obra completa de Martí frente a la prensa, substancialmente cuando escribe su poema De noche en la imprenta, uno de sus fragmentos nos convoca así:

Es la labor de imprenta misteriosa:
propaganda de espíritus, abiertos

al error que nos prueba, y a la gloria,
y a todo lo que brinda al alma un cielo,
cuando el deber con honradez se cumple,
cuando el amor se reproduce inmenso.
Es la imprenta la vida, y me parece
este taller un vasto cementerio. (1875)

Por ese influjo, muchos han querido callar las voces de quienes hacemos el ejercicio de generar opinión a partir de un pensamiento crítico, pero es una lucha que tenemos la obligación de hacer, así se nos vaya la vida en ésta acción política. Lo hacemos ¡Porque ésta es nuestra utopía… El Macarenazoo es nuestro lugar de resistencia y las calles aún nos pertenecen!


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